Tu ausencia está presente hoy más que nunca.

Porque no sólo está presente al no escuchar tu voz.

Porque no sólo está presente al no hablar contigo.

Porque no sólo está presente al no verte, al no abrazarte, al no besarte...

Porque cada día está más presente al llegar a casa y no verte.

Porque cada día está más presente al acostarme en mi cama y no sentirte.

Porque cada día está más presente.

Simplemente, porque cada día está más presente con tan solo pensarte.